Roilen

Su fe es absoluta. Su objetivo también. Ambas cosas apuntan en la misma dirección.

Roilen fue criado en un monasterio, rodeado de libros y adoctrinado en la fe absoluta. Esas herramientas, capaces de forjar a un hombre sabio, en él solo sirvieron para despertar una obsesión que consumiría todo a su alrededor.

Ha recorrido medio mundo buscando la verdad, ha sacrificado cada trozo de su alma hasta el punto de no sentirse digno de vivir, ha perdido aquello que más anhelaba. Y su fe sigue inquebrantable. Capaz de cualquier cosa por devolver a Therabeyl a la diosa que le arrebataron y quisieron borrar de la historia, tendrá que enfrentarse a fantasmas del pasado que creía olvidados.

«Mi fe no es ciega. Mi fe es lo único que me queda cuando todos a mi alrededor fallan, cuando mi mundo se derrumba. Los hombres mienten, los recuerdos fallan, los sentimientos… bueno, digamos que no son de fiar. Pero mi fe me ha acompañado desde que tengo memoria, sin pedirme explicaciones, sin traicionarme. Siempre ha estado ahí. Inmutable. Y es lo que me hace seguir adelante cuando todo lo demás me dice que pare.»

Roilen Berewulf. La sangre de los Custodios.

Historias donde aparece y su rol:

  • La sangre de los Custodios.
    • Uno de los seis puntos de vista de la novela. Su radicalización es el origen que mueve el resto de historias.