La sangre de los Custodios

Algunos secretos no deberían sobrevivir en el tiempo. Otros se guardan. Muy pocos se heredan.

Durante siglos, los Custodios han operado en la sombra con un único propósito: evitar que una entidad que no debería existir en este mundo vuelva a manifestarse. Su sangre es la llave de una prisión tan antigua como la propia magia. Una prisión que han perdido y necesitan recuperar por el bien de Therabeyl.

Sin nombre. Sin rastro. Sin posibilidad de error. Esta tarea no es una misión, es una condena heredada.

Su existencia es el secreto que los mantiene con vida y el que los condena a la vez.

La sangre de los Custodios es una novela coral donde no hay protagonista, ni héroes ni villanos. Sólo decisiones y consecuencias.

Una historia contada desde el punto de vista de varios personajes, sin saber que la historia de cada uno de ellos repercutirá en la de los demás.

Sanha, dispuesta a pagar cualquier precio por recuperar lo perdido.

Yan, que descubre que su origen es solo una de tantas mentiras.

Roilen, capaz de derribar un reino entero en nombre de su fe.

Amael, dividido entre el deber y sus sentimientos.

Una historia sobre lo que ocurre cuando los secretos dejan de serlo y las emociones toman el control.

En Therabeyl todo tiene un precio y nada ocurre por casualidad.