Barnabás

Sabe que todo tiene un precio y siempre cobra por adelantado. Pero nunca deja un trabajo a medias.

Barnabás P’Haennet aprendió desde pequeño que Therabeyl no perdona la ingenuidad y que la confianza es tan frágil como una gota de rocío. Lo aprendió de la peor manera posible. Le arrebataron a sus padres, le quitaron a su hermana y le obligaron a huir, a esconderse. Desde entonces vive en los márgenes de la sociedad, acepta los encargos que otros rechazan y desaparece antes de que alguien haga demasiadas preguntas.

La poca gente que lo conoce sabe que nunca acepta ningún trabajo gratis, pero lo que no saben es que siempre termina todo lo que empieza, por poco beneficio que saque con ello. Y por eso carga con un secreto que no es suyo pero que protege como si lo fuera, porque se lo prometió a la única persona a la que nunca le hubiera cobrado. Con su túnica negra, oculto entre las sombras, vigila los pasos de todos aquellos que le importan y de quienes le han hecho daño, esperando el momento oportuno para actuar.

«Que me haya mantenido alejado no significa que no estuviera pendiente. Él es mi familia, lo poco que me queda de ella, y permanecer oculto es lo mejor que puedo hacer para protegerlo. Me duele cada vez que pienso en Jezabel y él se parece tanto a ella… Siempre voy a estar a su lado, pendiente de él, pero en la sombra. Ese es mi sitio, es donde debo estar.»

Barnabás P’Haennet. La sangre de los Custodios.

Historias donde aparece y su rol:

  • La sangre de los Custodios.
    • Personaje secundario con una marcada aparición en la novela. Es el encargado de descubrir la trama oculta del rey y de desvelar el secreto que ata a Yan a la historia de Therabeyl.
  • Hierro, sangre y honor.
    • Personaje secundario en la novela. Sus motivos personales desencadenan que Dasria y Jaqueline se conozcan, desatando su narrativa e interés romántico.