No todos los secretos deberían sobrevivir en el tiempo.
Algunos no se guardan, se heredan.
Durante siglos, los Custodios han operado en la sombra con un único propósito: evitar que una entidad que no debería existir en este mundo vuelva a manifestarse.
Sin nombre. Sin rastro. Sin posibilidad de error.
No es una misión.
Es una condena heredada.
Su existencia es el secreto que los mantiene con vida.
La sangre de los Custodios es una novela coral.
Varias voces avanzan sin saber que están destinadas a chocar en el mismo punto de fractura:
Sanha, dispuesta a pagar cualquier precio por recuperar lo perdido.
Yan, que descubre que su origen es la mentira más peligrosa de todas.
Roilen, capaz de derribar un reino entero en nombre de su fe.
Amael, dividido entre su deber y sus sentimientos.
Una historia sobre lo que ocurre cuando el secreto más antiguo de Therabeyl empieza a filtrarse.
Nada en este mundo existe por casualidad.